¿Qué son las bolsas planas aptas para contacto alimentario?
Las bolsas planas aptas para contacto alimentario son la variante sencilla y económica para envases alimentarios sin capacidad de recierre. Están fabricadas en granulado puro de LDPE, que cumple los estrictos requisitos del Reglamento (UE) n.º 10/2011: sin plastificantes, sin aditivos preocupantes, sin migración hacia el alimento envasado. A diferencia de las bolsas zip, las bolsas planas no tienen cierre zip integrado: se cierran tras el llenado con cinta adhesiva, selladora térmica o cinta de clip.
La amplitud de aplicaciones es enorme: preporcionamiento en la cocina profesional, conservación en congelador en el hogar, venta directa en tiendas de granja o para productos horneados de manufactura, bolsas de acompañamiento para catering o envío online de alimentos; allí donde un envase solo necesita abrirse una vez y el coste es relevante, las bolsas planas son el estándar. Están disponibles en todos los formatos estándar habituales y grosores de film (50, 70, 90 µm).
Nuestra gama de bolsas planas aptas para contacto alimentario cubre tamaños desde 100×150 mm (porción individual) hasta 400×600 mm (porción familiar). La aptitud para contacto alimentario según el Reglamento (UE) n.º 10/2011 es estándar, con o sin eurotaladro, en film de LDPE transparente. Para cocinas profesionales con conformidad HACCP, suministramos bajo petición declaraciones de conformidad y datos de migración para documentar su expediente de gestión de calidad. Para la venta directa en tiendas de granja o venta de manufactura, recomendamos combinarlas con impresión personalizada o etiquetas autoadhesivas con las indicaciones obligatorias.






