¿Qué son las bolsas planas extra resistentes?
Las bolsas planas extra resistentes son la hermana robusta de las clásicas bolsas planas de LDPE: en lugar del grosor estándar de 50 µm, se emplean 90-100 µm. Este grosor de material, casi el doble, confiere a las bolsas una resistencia a la perforación, al desgarro y al impacto notablemente mayor, algo decisivo para aplicaciones en las que la mercancía estándar fallaría. Alimentos pesados a partir de 1 kg, componentes de bordes afilados, uso diario intensivo en envíos, condiciones de almacenamiento exigentes: aquí es donde el grosor de film adicional resulta rentable.
Las bolsas planas no tienen cierre propio: tras el llenado, se cierran normalmente con cinta adhesiva, selladora térmica, cinta de clip o bridas. Esto las convierte en un embalaje estándar económico para aplicaciones de un solo uso: packs de envío, surtidos industriales, preporcionado de alimentos. La variante extra resistente es la más demandada allí donde la calidad del embalaje es un factor de coste directo: una bolsa rota o perforada durante el envío cuesta mucho más que el sobreprecio del film más resistente.
Nuestro surtido de bolsas planas extra resistentes cubre tamaños estándar desde 100×150 mm (sets pequeños de envío) hasta 400×600 mm (formatos grandes). Aptas para contacto alimentario según el Reglamento EU 10/2011, con o sin eurotaladro para presentación colgada, en film transparente o con campo de rotulación. Para aplicaciones premium también están disponibles las variantes de laminado PA/PE, que ofrecen una resistencia aún mayor y aptitud para el envasado al vacío.

